Profesor: Leonor Novoa Gil
2º ESO - Aula: 8c2
Microrrelato:
El último suspiro
Sabía que conocían todo de mí y que esas sombras desconocidas, que aparecían en las esquinas, me buscaban con sed de sufrimiento, con ganas de acabar conmigo lo antes posible. Nuestras pisadas retumbaban en el suelo del frío metal. Tenía claro que me asegurarían una muerte lenta y dolorosa. Corrí buscando con anhelo la salida que no parecía encontrarse conmigo. Ellos se acercaban. Sus pasos se volvían cada vez más fuertes y sus sombras invadían la luz que todavía iluminaba mi cuerpo indefenso. Estaba en un laberinto infernal. Sin salida. Solo con torturas: una tras otra. Me sentí atrapado y rodeado por mis persecutores. Sabía que no me dejarían en paz hasta que consiguiesen acabar conmigo y, desde luego, no se cansarían jamás. Entonces, creí escuchar el estruendo de una pistola, el arma que, seguramente, me mataría sin piedad, si no lo hacía antes yo, claro. La luz ya se había desvanecido por completo. Miré hacia arriba y entendí que sus cuerpos estaban tapando el paso de la luz, que, definitivamente, me tenían encerrado. Las crueles notificaciones seguían llegando, como si me llevaran de nuevo hacia un lugar del que nunca podría escapar. Las palabras me rodeaban, los ecos de sus voces insultantes eran más fuertes que mi propio pensamiento. No importaba cuánto corriera, siempre había algo malicioso que me alcanzaba, algo que me mantenía en ese laberinto sin salida. Pensé en escapar de todo eso, en que todo se detuviera. Pero no era tan sencillo. No lo era. De repente, la pantalla se apagó, y por un pequeño momento, la calma reinó sobre mí. Sentí una pequeña pausa, un respiro. Quizá, sólo quizá, había algo más allá de la oscuridad, algo que aún no veía. Tal vez, no estaba listo para dejarlo todo atrás. Hoy no.
Obra de referencia:
Microrrelato basado en la obra vista en clase Donde surgen las sombras de David Lozano.