Profesor: Rebeca Fraile Cubero
1º BACHILLERATO - Aula: CREACIM
Microrrelato:
El lobito
Érase una vez un lobito muy bonito, que paseando por el bosque vio una cabañita de paja. Se dio cuenta de que un bonito cerdito cocinaba dentro una rica sopa. Entonces se acercó con la intención de entablar una amistad con el cerdito. Cuando llegó a la cabaña, sopló, sopló y sopló como hacían los lobos cuando jugaban, pero el cerdito, en vez de jugar con lobito, gritó, mientras su casa, que era de paja, se desmoronaba por completo. Sin embargo, lobito no se dio por vencido. Pensó que cerdito únicamente estaba corriendo y jugando con lobito, pero al final, cerdito llegó a la segunda casa, la del segundo hermano cerdito. De nuevo sopló, sopló y sopló, y la segunda cabaña, que era de madera, se derrumbó. Los dos hermanos cerditos huyeron a la casa de su tercer y último hermano, el más mayor, cuya casa era de ladrillo. Lobito pensaba de nuevo que estaban jugando al pilla-pilla. Pero al llegar, sopló, sopló y sopló, y la casita no se derrumbó. Los tres cerditos se rieron e hicieron burlas al lobito a través de la ventana. Lobito, triste y decepcionado, se fue a la aldea de lobitos. Al llegar, los lobos escucharon la historia de lobito, y decidieron hacerles ver a los tres cerditos qué malo había sido no juntarse con lobito. Por ello, lobito y los lobos se hicieron amigos de todos los cerditos de la aldea de cerditos, menos de los tres cerditos. Estos se quedaron tristes y quisieron unirse a la fiesta de lobos y cerdos. Avergonzados volvieron a la aldea y pidieron perdón. Los lobos, buenos como son, dejaron que volviesen a la aldea y vivieron felices y comieron ensalada
Obra de referencia:
Análisis de los personajes de los cuentos tradicionales.