Profesor: Ángel Quesada Valera
3º ESO - Aula: A
Microrrelato:
LA AUDICIÓN
Era un día muy especial, había llegado el momento.
Después de un año entero trabajando para ello, se encontraba frente a la puerta.
En apenas unos segundos, ya le sudaban las manos, le temblaban los dedos y se le aceleraba el pulso cada vez más.
No estaba segura de nada, de repente el limbo entre el logro y el fracaso se apoderó de ella.
Sin darle tiempo a divagar más en sus nerviosos pensamientos, se abrió la puerta .
Un chico de aspecto joven, ojos verdes y pelo marrón, le recibió con una sonrisa.
Sin pensárselo dos veces, entró en la enorme sala. En las paredes blancas, se encontraban numerosos diplomas de antiguos alumnos, fotos de graduaciones, compositores...
Al fondo de la sala, se encontraba su acompañante, con una sonrisa. Al lado del piano negro y de aspecto moderno, en una mesa de un color verde llamativo, le esperaban con impaciencia los cuatro adultos que formaban el tribunal. Uno de ellos, con aparente cansancio, le esperaba con una mirada seria, al contrario, una joven de pelo rubio, mantenía su simpática sonrisa, mientras que los otros dos tomaban nota.
Se miró a sí misma en un gran espejo antes de sentarse. Iba vestida de negro, con un vestido largo y elegante, las mangas le cubrían de los hombros a las manos.
Ya sentada en frente de los cuatro adultos, se limito a permanecer en silencio e intentar parecer calmada. Tras unos segundos que parecieron horas, por fin se rompió él silencio .
- “ ¿Cómo te encuentras?”- le preguntó la joven rubia.
- “ Bien, gracias”- se atrevió a contestar.
Cinco minutos después de una breve conversación con ellos, se levantó y se dirigió a coger su instrumento dirigiéndose hacia el pianista. Con una sonrisa y un gesto amable, le dijo : “ Cuando quieras”.
Obra de referencia:
Me he inspirado en las sensaciones que me producen cuando toco en una audición de violín, ya que soy violinista. Una fuente es El siglo de las luces de Alejo Carpentier.