Profesor: Irene Luque Vaquero
4º ESO - Aula: 4º B
Microrrelato:
Desde que había salido de casa de mi novio, sentía que me seguían.
Después de comprobar que al menos diez hombres, con traje y gafas oscuras, me estaban siguiendo, decidí meterme en el primer callejón que encontré.
Los hombres siguieron detrás de mí hasta que tuve, que enfrentarlos porque un muro me impedía continuar caminando.
- Ven con nosotros – ordenó uno, con voz autoritaria.
- ¿Por qué? – pregunté extrañada.
- Tú lo sabes bien, no te hagas la inocente – respondió más brusco.
En ese momento, entre la oscuridad y la tenue luz de una farola, vi unos ojos verdes que reconocía a la perfección.
- No sé de qué me habla – sonreí cuando el chico de ojos verdes me sonrió. – Justo a tiempo, cariño.
Entonces el chico, apuñaló al que tenía delante por la espalda. La pelea estalló. Disparaban contra mi novio, pero lo único que consiguieron fue dispararse unos a otros, creando así un mar de sangre.
El hombre con el que había estado hablando, corrió hacia mí, pero con mi poder de umbraquinesis, le lancé a la pared más cercana con tanta fuerza que lo maté.
La umbraquinesis es la manipulación de las sombras. También es la razón, por la que el FBI, la CIA y el MI6, me estaban buscando.
Cuando ya no quedó ni uno en pie, mi novio se acercó a mí, con una sonrisa enorme y la camiseta blanca llena de sangre que no le pertenecía.
Mateo terminó de acortar la distancia y me besó.
Tras un rato, escuchamos pasos de más gente acercándose y nos separamos.
- Deberíamos irnos – dijo sin soltarme
- ¿A tu casa? – pregunté y asintió, dándome un casto beso en mis labios. Y sin esperar más, nos teletransportó hasta su casa.
Obra de referencia:
La lectura: Los escarabajos vuelan al atardecer. Un verano tres adolescentes viven cuando aceptan cuidar las plantas de la quinta Selander . María Gripe