Profesor: Karla Beyer
1º ESO - Aula: 1ºESO A
Microrrelato:
¿Conoces la historia de Plutón, el planeta más chiquitín de nuestro Sistema Solar? Pues resulta que en todos los colegios del mundo, los libros enseñaban lo mismo sobre él cada año:
“Plutón es un cuerpo celeste que gira alrededor del Sol. Es pequeñito como un pedacito de pan, brilla tan poco como una moneda defectuosa y tiene menos fuerza que una impertinente mosca”.
Pobrecito; no te imaginas cómo se burlaban de él los demás planetas: “enano”, “canijo”, “retaco”, “anda vete de aquí, pipiolo”...
Hasta el chulo y arrogante de Saturno se había inventado una canción en su honor:
"Pluti, Plutín, no vales ni un calcetín…"
Y tampoco te imaginas cómo lloraba él por este motivo. Buah, buah.
"Pero ¿por qué no cuentan que mi descubrimiento fue noticia en el mundo entero? ¿O que el plutonio recibe su nombre en mi honor? ¿O que todavía guardo un montón de secretos que nadie ha conseguido descifrar?"
Una mañana Plutón se despertó de un humor gris como el humo de una chimenea. Pensó que ya no merecía la pena seguir haciendo sus costosas caminatas alrededor del Sol. “¿Para qué? ¿Qué sentido tienen? Seguro que no sirven para nada”.
Pobre Plutón, el pequeño, el no querido, el humillado, el que solo quería encajar y ser querido.
Menos mal que un día la NASA envió una nave a Plutón. ¿Sabes por qué? Porque encontró en su superficie mil maravillas hasta el momento desconocidas. Y, claro, cuando se extendió la voz, el mundo se dio cuenta del gran error que había cometido. Y Plutón se convirtió en el planeta más feliz del universo.
Así que, como un sabio dijo una vez: “Antes de juzgar, busca la verdad. Y antes de lastimar, ponte en su lugar”.
Obra de referencia:
"Invisible", Eloy Moreno