Profesor: Jessica Belda Peiró
4º ESO - Aula: B
Microrrelato:
Hubo una vez en alguna esquina de esa ciudad, cuyo nombre no quiero recordar, un joven de aspecto modesto, con su portátil desgastado, su móvil de última generación y completamente agrietado, su bicicleta consumida hasta el cuello de moho y su chucho callejero. Todos los días comía fideos instantáneos y los fines de semana tocaba Kentucky, pizza los viernes y cosas mucho más ociosas que consumían las tres cuartas partes de su hacienda. El resto lo invertía en la más humilde de su morada, sus humildes utensilios de belleza y ropa de marca para las ocasiones especiales. Pablo cada vez fue aumentando su vicio a las historias de la Play, ya no distinguía lo real de lo virtual. Un día, mientras jugaba a su juego favorito, Pablo tuvo un ataque. De repente, se vio a sí mismo como un caballero andante, como Don Quijote de la Mancha. Se convenció de que era un héroe real, con una misión importante que cumplir: defender a los desamparados y luchar contra el mal. Armado con su joystick y su teléfono móvil, Pablo salió de su casa y se lanzó a la aventura. Luchó contra la injusticia, defendió a los débiles y siempre se puso del lado de la verdad. Se convirtió en un símbolo de esperanza para el pueblo.
Obra de referencia:
Don Quijote de La Mancha. Miguel de Cervantes