Profesor: Iris Hernández Vera
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bachillerato B
Microrrelato:
Mi mejor amiga, la mentira
La verdad es el bien, eso es lo que dicen siempre. Es la luz, la felicidad, ¿no? Y la mentira, ¿qué es? Dirás que son tinieblas, caos, mal… pero ¿si es solo una cortina? La vieja aprendió joven y en mentir se hizo experta con la edad. Hilo a hilo cosió su mentira, tras ella se ocultó. “¡Qué sencillo fue!”, aúlla al caer el sol.
Entra la aguja, se abre una boca; atraviesa la tela, se oye una voz; hilo se desliza entre telas, grabada queda la mentira entre algodón y seda. Mentiras porta la vieja con elegancia y orgullo de su juventud por la calle gris. “¡Qué bella soy!”, clama al arribar la luna contemplándose en el reflejo del charco. Pero el velo es tupido y la vieja ciega. Por ansiar ver lo que no hay y engañar a inocentes, los hilos se tensan alrededor de su cuello.
“¿De qué me sirvió?”, demanda desesperada ante la soga que ahorca. Mas cómodo fue cerrar los ojos a manos de su leal compañera.
Para no morir sola mintió, para conservar amigos engañó, cuenta se dio de que en soledad no pereció. Su lecho a rebosar con cuerdas de colores. Negro corazón que mintió una última vez, “la verdad es el bien”.
La mentira duele; pero la verdad mata. La joven se hizo vieja cosiéndose una armadura para protegerse de su caos, su desorden, su locura… Pero la flecha penetró en su corazón, aun así, porque… estaba ahí, esperando el roce más sutil para desgarrar músculo y derramar sangre. La cortina de promesas vacías y mentiras se desplomó y todos aquellos hilos de colores se tiñeron del tono más oscuro de granate. Permaneció un alma aterrada por la única verdad que le quedaba: su única amiga era la mentira.
Obra de referencia:
"La Celestina" de Fernando de Rojas