Profesor: Laura Merchante Andrés
1º ESO - Aula: C
Microrrelato:
Mi maravillosa aventura
Phileas Fogg miraba al horizonte cuando decidió hacer una apuesta con sus compañeros para dar la vuelta al mundo en 80 días. Al comenzar el viaje, Fogg se durmió en el tren y comenzó a soñar que iba a ganar la apuesta. Se despertó justo cuando el tren entraba en la estación de París. Tenía pensado dar una vuelta por la ciudad, pero su cabeza estaba en otro sitio y no se sentía con ganas como para caminar por esas calles tan llenas. Se fue al hotel y se quedó leyendo tranquilamente en su habitación. Tenía muchas cosas que preparar y había poco tiempo. Al día siguiente tenía que coger otro tren que le llevaría a Italia y desde allí comenzaría su viaje en barco hacia el lejano Oriente.
Fogg pensó que no lo iba a conseguir hasta que recordó que su padre de pequeño le decía siempre “Nunca te rindas que lo conseguirás”. Justo se dio cuenta de que él podía hacerlo y se marchó al barco sin ninguna duda. Tenía siete días de viaje por delante así que podría planificar bien la ruta que tenía que tomar para dar la vuelta al mundo. El problema era que Passepartout, su compañero de viaje, no paraba de meterse en problemas y eso le quitaba mucho tiempo.
De todas formas, sabía que había elegido un buen compañero de viaje. Un compañero fiel y valiente. Tenían por delante un viaje de aventuras peligrosas y necesitaba tener a su lado a alguien en quien poder confiar. Al llegar a Oriente, Phileas Fogg y Passepartout fueron a un vendedor de camellos y eligieron los que parecían estar más fuertes, no querían tener ningún problema durante el viaje por el desierto. Había comenzado la aventura y estaban muy nerviosos porque querían ganar.
Obra de referencia:
Basado en La vuelta al mundo en ochenta días de Julio Verne. El protagonista deja su acomodada vida y se compromete a dar la vuelta al mundo en ochenta días para cumplir una apuesta.