Profesor: Fernando José Palacios León
4º ESO - Aula: Adaptaciones de El niño del pijama de rayas y otro cervantino
Microrrelato:
En una época de cambios continuos, se encuentra Lars, hijo de un importante político. Es un niño alegre, inocente, lleno de vida, despreocupado y que vive al margen de los problemas o preocupaciones de los mayores. ¡Menudo rollo, pensaba él!
Su padre, es una persona a la que destinan a una tarea de la que debe ocuparse. Lars no quiere irse de su casa, no quiere abandonar a sus amigos y compañeros de colegio, pero debe obedecer a su padre y emprender un camino, sin saber o entender qué hará su padre allí.
Al llegar a su destino, Lars se siente solo. En esa casa, hay mucha gente, pero con 10 años, necesita a alguien con el que compartir sus aficiones, el fútbol, los libros y otros juegos.
Pasan los días y Lars se siente solo. Su madre se da cuenta de su soledad e intenta ayudarle, pues quiere que se sienta bien.
Pasan los días y Lars está triste. Su madre, una gran persona, cree que un buen amigo podría ser un perro. Suelen decir que los perros son amigos fieles y que además ayudan a las personas a mejorar y progresar en su vida diaria.
Un día, la madre de Lars llega a casa con un precioso cachorro de Beagle. “¡Qué perro tan bonito!”, pensó Lars y “¿qué nombre le pondría?”.
Creo que la decisión estaba tomada. El perro se llamaría Rocky.
Lars vió a Rocky, un perro precioso de tres colores. Un perro juguetón.
Lars y Rocky se hicieron grandes amigos enseguida. Lo compartía todo y nunca se separaban. Lars ya no se sentía solo pues tenía a su super amigo. El súper amigo, que estaba a su lado y qué jamás le abandonaría.
Lars nunca se volvería a sentir solo.
Obra de referencia:
Ambientado en el libro “El niño con el pijama de rayas” que es una lectura voluntaria que hemos hecho este año.