Profesor: Fernando José Palacios León
4º ESO - Aula: Clásicos y cervantinos
Microrrelato:
Nos localizamos en Burgos donde todo parece una ciudad antigua de ambiente romántico y tétrico, Burgos, ciudad de esculturas caballeras. Una noche fui caminando para inspirarme en mi historia. Cuando pasé delante de esa estatua me sorprendió porque vi moverse un pie, estaba asustado e intentando entender lo ocurrido. Después me puse enfrente a comprobar lo visto, escuché voces hablando como si estuvieran vivos. Eran las estatuas, entonces habló la extraña escultura.
Me explicó la razón de su despertar cada año, decía
— Me despierto cada año porque su merced me desterró por la trágica muerte del rey y vago en busca de honor.
Cuando pregunté se volvió a dormir y callaron las voces.
Sentía miedo e intriga por saber. Después vi algo poco común de nuestra época: era un hombre encapuchado de pelo blanco, de mirada fría parecido a un brujo. Estaba de espaldas, cuando me acerqué sentí tal sensación de muerte y de soledad y oscuridad. Ojos amarillentos encantadores, que consumían. cruzamos miradas: la suya era penetrante y por la situación pregunté ¿Quién eres?
— Soy un brujo que busca limpiar su nombre: Geralt de Rivia, acusado falsamente por el asesinato del rey — y así se desvanecía al momento.
Durante años volví y no aparecían. Un día aparecieron luchando; y por la espada supe que era el gran Cid campeador batiéndose contra Geralt de Rivia. Fuí atravesado por sus espadas, entré en trance donde pude ver historias del mismo tipo.
Me adentré en la del Cid y Geralt que eran semejantes, uno fue traicionado por su amigo y otro era un mutante que fue culpado por el asesinato del rey.
Me desperté en el hospital y no pude recordar. De noche caminando en busca de inspiración vi la cicatriz de esa estatua, extraña y pude encontrar la inspiración que buscaba.
Obra de referencia:
Nsue es un alumno guineano al que le han encantado las leyendas de Bécquer, además suele relacionar la asignatura de Historia con el cine y los videojuegos. Su español no es perfecto, su actitud sí