Profesor: Ana Mª Conejero Mateos
3º ESO - Aula: 3º ESO B
Microrrelato:
TRATADO VIII. EL HECHICERO HELÉNICO
Lázaro continuaría su viaje por la península, esta vez pasando por el centro, Madrid, en concreto por una pequeña ciudad llamada Valdemoro, en donde conocería a su último y mejor amo. En él vería la perfección y la tan ansiada libertad. El amo era conocido como “El hechicero helénico” el cual era el hechicero más famoso de aquella ciudad ya que venía directo desde las lejanas tierras griegas.
El hechicero se encontró con Lázaro a la entrada de la ciudad. Lázaro estaba muy cansado y en cuanto a la salud andaba deshidratado y hambriento. El hechicero se encargó de acogerlo en su casa y darle tanto de beber como de comer lo que para Lázaro fue un gesto muy apreciado, ya que estaba pasando por un mal momento. Le dio una cama donde dormir y al día siguiente ya si se conocerían más a fondo.
A la mañana siguiente Lázaro se despertaría sobresaltado ya que el hechicero empezaría a hacer de las suyas. Desde primera hora de la mañana empezaría a hacer sus hechizos. El primero de todos afectaría a Lázaro, pero aún él no lo sabía.
Con su astucia se enteraría de todo, de hecho, no tardaría más de 20 minutos en averiguarlo. Gracias a su pequeño y ágil cuerpo lograría meterse por la chimenea de la casa de uno de los amigos hechiceros de su nuevo amo y escucharía cómo tramaban el plan con pelos y señales.
EL joven Lázaro al escucharlo, corrió hacia la casa de su amo y le hizo un agujero en la parte de abajo al caldero humeante, lo que haría que la poción que cocinaba hiciese un gran agujero en el suelo y evitase que Lázaro se convirtiese en una más de sus víctimas.
Obra de referencia:
"El Lazarillo de Tormes".