Profesor: María González Castro
1º ESO - Aula: 1 ESO A
Microrrelato:
Desde que la abuela de Mary la llevó a los cinco años a montar en trineo, el esquí es su pasión. También le apasiona la nieve. Y por su sexto cumpleaños, su madre le regaló una figurita de madera que tenía forma de zorro. Siempre llevaba a su zorrito a esquiar.
Era un día muy nevado, Mary había ido a celebrar su decimoquinto cumpleaños a un monte muy famoso para esquiar. Sus padres habían ido a una cafetería y ella estaba subiendo al monte para bajar con los esquíes. Al bajar, ocurrió un suceso inesperado. El suelo retumbó de una manera casi inconmensurable. Mary, que solía ser impertérrita, en ese momento sintió verdadero terror porque salió disparada. Cuando estaba en el aire, consiguió escuchar: “¡Un terremoto!”. Silencio. Oscuridad. Como si estuviera en otra dimensión; en otro mundo. Una experiencia inefable. Revivió el terremoto como en un sueño. Sus padres la habían encontrado tirada en el suelo, con una cicatriz que le cruzaba la cara. La llevaron al médico. La escena cambió. Estaba en su casa con la figurita del zorro rota entre sus manos. Lloraba. Muchas escenas distintas y extrañas vivió: su madre moría, su padre se encontraba solo, Mary se rompía una pierna... Pasó muchísimo tiempo. Hasta que… Un día estaba en un parque, ayudando a un hermano suyo recién adoptado. De repente cambió todo. Sólo había tenido esa experiencia una vez. Cuando perdió su zorrito blanco. Cuando su forma de vida cambió. Es como si viajara en el tiempo. Se encontró en un lugar blandito, al parecer, una cama, en una habitación donde se divisaba un cartel que rezaba: “Pacientes en coma”. En ese instante entendió qué había sido de ella: entró en coma durante aquel terremoto. Debía de tener 70 años.
Semanas después, falleció rodeada de sus seres queridos.
Obra de referencia:
La obra es Cuando Hitler robó el conejo rosa, de Judith Kerr. La novela juvenil de 1973 está ambientada en la huida del horror nazi.