Profesor: María González Castro
1º ESO - Aula: D
Microrrelato:
El partido definitivo
Anna se levantó de su cama, fue a la cocina y se encontró a su madre haciendo el desayuno y a su padre leyendo el periódico.
-Buenos días Anna- le dijo su padre, Anna le devolvió el saludo y lo mismo sucedió con su madre. Al cabo de un rato, el desayuno estaba servido. Cuando iba a comérselo, su padre entró abrumado con el periódico en la mano. Señaló un artículo en el que aparecían unas declaraciones de Hitler:
"Sabemos que estáis en París, por ello, queremos retar a Francia a un partido de fútbol. Si ganamos, nos tendréis que entregar a Anna y su familia si no, yo dimitiré de mi cargo como dictador. Toda la familia se quedó impactada. Llegó el día del partido, el cielo era de un azul cerúleo y no se preveían chubascos. Los jugadores estaban ya preparados para salir. Poco después de que salieran, el árbitro tocó el silbato y dio comienzo al partido.
Los primeros veinte minutos se notaba el nerviosismo de ambas selecciones, hasta que en el minuto veintinueve, el conjunto alemán se adelantaría tras un centro de Muller y un cabezazo de Kross. Los aficionados franceses estaban decaídos, veían pasar los minutos y, aunque el equipo buscaba el gol con denuedo, no lo encontraban. Pero, al filo del descanso, Rüdiger realizaría una dura entrada a Mbappe que le acarreó una tarjeta roja. Tras esta acción, hubo una breve escaramuza que el árbitro disolvió rápidamente. Tras el descanso, en los últimos minutos, Henry se regateaba al portero y certificaba el empate en el marcador. Tras un tiro a portería, que acababa en córner, el portero francés, Maignan, remataba de cabeza y le daba la victoria a Francia. Tras esto, Hitler dimitió y la familia de Anna pudo vivir tranquila.
Obra de referencia:
La obra es Cuando Hitler robó el conejo rosa, de Judith Kerr. La novela juvenil de 1973 está ambientada en la huida del horror nazi.