Profesor: Eva Mª Fuentes Vilacoba
2º ESO - Aula: 2B
Microrrelato:
Era de noche. Solo la luz de las farolas iluminaba la ciudad, dejando muchos espacios
oscuros, sin vida. Unos cuantos coches pasaban, pero no había más ruidos. En un
callejón, un hombre, ya mayor caminaba apresuradamente. Tenía miedo, como si
alguien fuera a matarle en aquel callejón oscuro. Pero él tenía un plan, que si salía mal
perdería a su ser más querido.
Ya habían pasado dos meses de la reconstrucción del Teatro Real. Después de la
destrucción y el incendio, no había quedado nada. Pero, un día, un empresario que
según decía, le tenía cariño al teatro, lo compró y lo reformó, devolviendo el esplendor
que tenía cuando Kolvenik lo compró. Aun así, por la noche el teatro tenía un aura
tenebrosa, como si por muchas reformas que se hiciesen, los espíritus de los muertos
siguieran ahí.
Ese hombre, que era el doctor Shelley, había salido de ese lugar, y como decía, tenía
mucha prisa. Estaba dando un agradable paseo, y parecía que iba al cementerio donde
estaban enterrados Eva Irinova y Kolvenik. Dejó una flor, un bonito tulipán
morado, y se marchó. Serían como las dos de la mañana, y no había ni un alma entre
las calles de Barcelona. Estaba haciendo un largo rodeo para llegar al invernadero,
quizás por temor a que lo siguiesen. Cuando entró, buscó desesperadamente. Revolvió
cajones, desparramó papeles, pero no dio con lo que buscaba. Deprimido, ya se iba a
ir, cuando encontró un pequeño armario en una esquina. Lo abrió, y sacó de él dos
botecitos, con un líquido morado y brillante, en ellos.
Obra de referencia:
CARLOS RUIZ ZAFÓN. Marina. Una historia de amor adolescente y un misterio por resolver en la Barcelona de los años 80.