Profesor: Olga Montero Batres
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bto. C
Microrrelato:
Una vida idealizada
La pareja perfecta: dos personas que se ayudan, se apoyan, se quieren. Ese era el sueño de Melibea, pero no su realidad. Calisto era el hombre perfecto para ella, o eso pensó cuando comenzaron su noviazgo.
El primer año todo parecía ir bien, parecía... Hasta que llegaron los gritos, los enfados, las amenazas... Una noche, Calisto llegó borracho a casa. Melibea, no supo cómo, pero tras un ataque de ira de Calisto, acabó contra la pared sin poder moverse. Melibea comenzó a llorar y Calisto se asustó. Entonces llegaron los abrazos, los perdones, las súplicas... Ella lo dejó pasar, decidió culpar al alcohol y se fueron a dormir.
Las 3 de la mañana. Melibea no podía más. Con mucho cuidado se levantó, cogió sus pertenencias más importantes y se fue. Llegó a la casa de su mejor amiga Lucrecia y mientras Calisto roncaba, ella comenzó a liberar todo lo que llevaba soportando durante esos últimos años.
Apenas pudo dormir, pero cuando se despertó fue directa a la consulta de la psicóloga Celestina, aconsejada por Lucrecia. Había pensado en visitarla varias veces, pero no se atrevió hasta lo ocurrido aquella noche. Tras varias sesiones juntas, la Celestina fue clara, lo mejor era acabar su relación con Calisto.
Melibea sabía que era lo correcto, pero estaba asustada. Llamó a la puerta. No se oía nada. Tras 30 largos segundos, Calisto abrió.
¿Se puede saber dónde has estado? ¡Te he estado buscando! - gritó Calisto enfadado.
Melibea no respondió.
¿Estabas con otro? Es eso, ¿no? - continuó Calisto.
Melibea no le reconocía, parecía otra persona. Cuando se ponía así parecía un monstruo. De repente, le llegaron los recuerdos: las peleas, los golpes, las marcas... Y se decidió.
Antes de que Calisto abriera la boca para quejarse, el cuchillo atravesó su cuello
Obra de referencia:
La Celestina