Profesor: Olga Montero Batres
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bto. A
Microrrelato:
Ni con mil amaneceres
Todo empezó como una bonita casualidad, me tenía embelesada. Su cuerpo, su piel dorada por el sol valenciano, su valentía, su fuerza…(igual domaba a un gato salvaje, que arrastraba un camión).¿Qué aportaba esto a mi vida? Por mucho que me alegrara la vista, nada. Desencadené una lucha interna y le dejé. Supongo que debería sentirme mal por lo que hice, pero lo único que saboreé fue mi libertad y mis ganas de vivir. Con el peso del primer divorcio familiar a la espalda, me despedí de Valencia y puse rumbo a Navarra.
Solo hay una cafetería con wifi en todo el pueblo, donde paso las horas leyendo y ojeando Instagram. Inmersa en mi nuevo libro, miro el móvil cuando suena una notificación.
- Ramiro: “Ese amanecer no hace justicia a tu nombre.”
Veo que un tal Ramiro ha empezado a seguirme. Le sigo, quiero saber quién es, pero no me suena de nada. Me animo a contestar:
- Solo es una foto, a veces las nubes no dejan ver el sol.
Pasaron los meses, nos fuimos conociendo (siempre a través de la pantalla), hasta que llegó el día…
- Ramiro: 1099 días hablando contigo. ¿Has ido alguna vez al Balcón de los Pirineos?
- No, pero me parece un buen sitio para vernos.
Aquel sábado me puse mi mejor vestido, hasta que no puse el GPS no me dí cuenta de que me dirigía a Aragón. Estaba nerviosa. ¡Llegué! Bajé del coche. Cogí el sendero que llega hasta el mirador, lo ví a lo lejos. Me escondí tras un gran acebo y pensé…¿qué hago aquí? Sé lo que ha querido contarme, sabe lo que le he querido contar, ni siquiera sé si es de Navarra o Aragón. No necesito esto.
Me dí la vuelta sin dar la cara y dejé a Ramiro contando amaneceres.
Obra de referencia:
Poema de Mío Cid