Profesor: Natalia Vicente Gómez
1º BACHILLERATO - Aula: Literatura Universal
Microrrelato:
SIEMPRE EN EL MISMO VAGÓN
Todos los días la misma rutina. Salía del trabajo a las 8 de la de la tarde y cogía el metro para llegar a casa a las 9. Procuraba no retrasarme nunca, ya que no me gusta cenar tarde. Siempre, en la tercera parada se subía un hombre algo más mayor que yo, de unos 25 años. Siempre nos toca en el mismo vagón.
Lo que me llamaba mucho la atención es que iba siempre escribiendo en su móvil. Pero no como cualquier otra persona haría, sino que parecía escribirle enormes textos a la persona que recibía dichos mensajes. Lo que me parece muy extraño es que siempre escribía sobre una cosa: una tal Lotte. Rara vez escribía sobre algo más. Lo sé porque siempre iba susurrando lo que escribía. Unos días parecía entusiasmado, pero otros, parecía la persona más desdichada del planeta: me hacía pensar en cómo una sola persona puede hacerte sentir cosas tan diferentes. Todos los días durante meses, había ido escuchando como iba avanzando la complicada relación entre ambos, pero nunca habíamos cruzado una sola palabra.
Al llegar diciembre empecé a verle más decaído de lo normal. Recuerdo que, en un vago intento por animarle, le pregunté:
-¿Has visto hoy a Lotte?
Me miró extrañado y taciturno, pero no pareció preocuparle cómo conocía un dato tan personal.
-Me ha pedido que no la visite tan a menudo. - Respondió.
-Vaya, lo siento mucho. - Supuse que era un duro golpe para él.
Me sonrió con tristeza y bajó del tren. Nunca más volví a verlo.
Obra de referencia:
LAS PENAS DEL JOVEN WERTHER, de Johann Wolfgang von Goethe, de 1774. Se trata de una novela epistolar semiautobiográfica, clave para el desarrollo posterior del movimiento romántico en Europa.