Profesor: Lucía Garaot Fernández
2º ESO - Aula: 2º ESO A
Microrrelato:
Una mañana, tras un sueño intranquilo, Sor Pepita se despertó con un mareo poco común en ella. Al ser una monja que apenas solía salir, era considerada una de las monjas más tranquilas de su hermandad y, por ello, unos meses atrás, la madre superiora de su convento le dejó una noche libre para que hiciera lo que quisiera, con dos condiciones: llevar siempre puesto su escapulario, para que ninguna persona del lugar al que fuera la viera sin sus prendas de monja y entrar en su dormitorio antes de las diez de la mañana.
La noche fue tranquila y no tuvo ningún encuentro inesperado. O eso pensaba, hasta la mañana siguiente en que se despertó con un hombre desconocido y plácidamente dormido a su lado. Sor Pepita no recordaba nada de la noche anterior; lo único que sí tenía presente era que la madre superiora le había dicho que a las diez en punto de la mañana entraría en su habitación, para asegurarse de que estaba bien y sin ningún acompañante indeseado para la hermandad.
En ese momento, Sor Pepita miró su reloj. Quedaban doce minutos para que la madre superiora llegara. Los doce minutos pasaron demasiado rápido para ella; cuando el reloj marcó las diez en punto, la madre superiora se dispuso a entrar en el dormitorio, pero antes de que pudiera decir nada, un hacha cayó sobre su cabeza y se derrumbó en el suelo mientras la sangre le chorreaba por el cuerpo. Sor Pepita se sobresaltó al instante, aunque no por mucho tiempo, porque el presunto asesino asomó por la puerta y lo reconoció enseguida: era el hombre que estaba a su lado cuando se despertó, después de un sueño intranquilo, aquella mañana.
Obra de referencia:
Franz Kafka comienza su obra La Metamorfosis con un enunciado que ofrece múltiples posibilidades para inventar una historia breve en la que lo inesperado sorprenda al lector.