Profesor: Marta Bernal Jiménez
2º ESO - Aula: 2º ESO B
Microrrelato:
Fray Perico se fue tan contento a darle vueltas a la chocolatera. Era un caldero más grande casi que el propio fraile. Tomó el molinillo, y dio una vuelta, dos vueltas, tres vueltas, cien vueltas, cuando de repente, ¡i PUM! El caldero explotó, porque en vez de echarle azúcar al chocolate, le había echado yeso, y al endurecerse había explotado. Fray Cucufate estaba enfadadísimo con Fray Perico. Le echó de la cocina, y arrepentido por no saber leer se fue a la biblioteca con Fray Olegario, el bibliotecario, a ver si el anciano le quería enseñar. Llegó y al bajar las escaleras se tropezó con su propio hábito. Cayó rodando y con la rodilla magullada y un chichón en la cabeza entró por fin en la biblioteca. Buscó al fraile, pero no lo encontró, así que se subió a una estantería a ver a una si lo veía desde la altura. Desde luego, en ese momento se le durmió el cerebro. Con su peso, la estantería cayó hacia delante y lo mismo con la siguiente y así con todas, como si fuera un dominó. Los otros doce frailes bajaron corriendo, y al ver todas las estanterías en el suelo y no haber nadie, pensaron que había un fantasma en el convento. De repente oyeron, bajo todos los pergaminos una voz. Se asustaron aún más, perooo claro... era Fray Perico.
Obra de referencia:
Basado en Fray Perico y su borrico de Juan Muñoz Martin. El barco de vapor 30ª edición.