Profesor: Antonio Santos Rodríguez
1º ESO - Aula: 1ºESO A
Microrrelato:
Era un viernes de verano, había terminado el curso y además habían conseguido aprobar lengua al encontrar a la SOS en el parque. Estaban ya todos cansados cuando Ana miró su reloj. Su boca se abrió de par en par y su rostro se llenó de una mezcla de sorpresa y terror. ¡Eran las nueve en punto! Ana había prometido a sus padres que estaría en casa a las ocho y media para cenar. Cuando miró su teléfono, vio varias llamadas de sus padres que no había respondido. -¡Madre mía, mamá estará preocupadísima!- pensó. Sin decir nada a Tasio o a Gaspar echó a correr hacia su casa. Tasio miró a Gaspar confundido - ¿Se puede saber qué hace? - preguntó. -Pregúntaselo a ella, pero a mí me da igual y debería ir yéndome - respondió Gaspar al tiempo que se marchaba andando.
Ana llegó a casa después de una agotadora carrera. Al abrir la puerta, la recibieron sus padres; pero algo era extraño, algo andaba mal. -Qué raro, no parecen estar nada enfadados - pensó Ana. Fue al comedor, donde había un par de pizzas y… ¡¿la SOS?! Ana no entendía nada y se limitó a sentarse y preguntar -¡¿Qué hace usted aquí?! ¿Y por qué mis padres no están enfadadísimos conmigo? Sus padres le dijeron -Hija, nos ha contado tu profesora lo que has hecho esta tarde. Aunque nos molesta que hayas llegado tan tarde, estamos muy orgullosos de que, a pesar de que te leíste el libro y te portabas siempre bien en clase, no dejaste de lado a tus amigos y prácticamente resolviste los retos sola-. Ana quedó sorprendida, pero feliz.
Después de la cena subió a su habitación, se puso su pijama y se metió en la cama, pensando en qué cosas haría ese verano.
Obra de referencia:
Jordi Serra i Fabra. El asesinado de la profesora de Lengua