Profesor: Isaac González Palacios
1º ESO - Aula: 1CE
Microrrelato:
“Había una vez”, bueno que digo, creé una vez al Lazarillo de Tormes, ese ingrato, desagradecido y antipático. ¡¿En qué momento me inspiré en esa aborrecible idea?!
Ahí estaba, campando a sus anchas por mi casa. Robando todo por doquier, a cualquier pueblerino que se encontrase. Un día me lo encontré robándome.
— ¡Eh tú, como osas robar a tu creadora! —grité colérica.
— ¡Qué dice furibunda! —dijo intentando esconder el objeto que me había robado.
— ¿Cómo me has llamado? —le pregunté.
Sin responderme salió corriendo, yo le perseguí y lo que me encontré fue de lo más inesperado, mis ojos no daban crédito a lo que veían.
— ¿Qué es todo esto? —le pregunté.
— Nada… —mencionó intentando cerrar la puerta.
— ¿Qué son todos estos objetos? ¿Por qué están arreglados? ¿Los has arreglado para devolvérselos a sus dueños —le interrogué.
— Upsss… me has pillado —me respondió con una disimulada sonrisa.
Entonces me di cuenta que lo que llevaba haciendo todo este tiempo era una acción bondadosa. Mis pensamientos sobre él habían cambiado. Hasta que un día, paseando por casa vi un portátil abierto, me intrigó mucho ya que yo no lo había dejado ahí. Lo observé y vi una inmensa cantidad de páginas web abiertas, investigué y eran una especie de ventas hechas desde mi portátil. Y no os podéis imaginar lo que me encontré. Ese chiquillo me sorprendió otra vez. Resulta que estaba vendiendo los objetos que robaba a través del mercado negro por más precio. Ipso facto, le hice desaparecer.
Obra de referencia:
El Lazarillo de Tormes es una obra anónima del siglo XVI, la primera de las novelas picarescas