Profesor: Fátima Martínez Cortijo
4º ESO - Aula: B
Microrrelato:
DESHEREDADA
En un remoto pasado, una pequeña huérfana fue acogida por una familia adinerada.
La nueva madre optó por contarle una historia imaginaria sobre sus auténticos padres: un conde de rancio linaje se enamoró de una humilde criada y sus destinos se entrelazaron, como cantos de ave en un bosque, entre los muros del palacio. Sin embargo, tal amor era inaceptable para los demás. ¡Un conde rebajarse ante una sirvienta! Pero él descendió a sus labios y ella ascendió ante sus ojos.
Una niña indefensa llegó al mundo secretamente. Acordaron entregarla en brazos ajenos, alejarla de cualquier conflicto o rumor, no querían que la señalaran como “hija de un amor prohibido”. Así había llegado hasta la familia que ahora la cuidaba.
Años después, cuando la niña ya danzaba libre entre los prados, y creyendo ser una desheredada de sangre real, decidió lanzarse al abismo de la verdad, buscando el antiguo palacio que encerraba los secretos de su origen.
Al llegar, sólo encontró un invernadero. Aturdida por la desilusión, preguntó a un desconocido, quien respondió fríamente: “Este es un invernadero y siempre lo ha sido”. Esta respuesta se clavó profunda en su corazón. Se sentía como si estuviera flotando en un mar de engaños. Aún así, seguía teniendo un poco de esperanza, necesitaba nuevas respuestas de su madre.
Las palabras de la mujer confesaron el engaño que había sido su refugio. Había querido pintar con colores vivos una realidad gris, para que su hija no tuviera que enfrentar un abandono. La muchacha, desesperada y confusa, tenía algo claro: no podía quedarse allí donde cada rincón resonaba con la mentira que había alimentado su vida. Su madre intentó impedírselo; lo único que consiguió fue el primer y último beso de esa hija adoptiva que partía sin certeza hacia la herencia imaginada.
Obra de referencia:
"La desheredada" de Benito Pérez Galdós