Profesor: Susana Zaera Fernández
1º ESO - Aula: 1ºA
Microrrelato:
Elena les rogó a sus padres poder ir al campamento una y otra vez pero la respuesta siempre fue no.
Sus compañeros se fueron y ella se quedó. Los primeros días estuvieron muy bien pero no eran tan interesantes como cuando estaba Elena, el ambiente estaba muy apagado y el hijo del marinero no ayudaba en nada. Todos los días eran iguales: no pasaba nada diferente, todo era muy aburrido. Pero un día todo cambió. Al no estar Elena nadie alertó a la asociación de la gran isla de plástico que se agrandaba poco a poco, día a día y que a su paso arrasaba con todo lo que se encontraba: desde plantas marinas, como corales y algas, para continuar con animalitos marinos y peces más grandes hasta delfines. Nada detenía esa gran isla de plástico ya más grande que Ceuta y Melilla juntas.
Cuando la asociación de Mares Limpios se dio cuenta de la inmensidad del problema, empezaron a limpiarla como locos pero lo que no sabían era que ya era demasiado tarde. Por mucho que limpiaran la isla, seguía creciendo y creciendo .Ya nada podía pararla: empezó a engullir islas, costas y continuar con países enteros y continentes. Todo era un desastre mundial, ya no sabían qué hacer, lo único que les quedaba era esperar la muerte y pensar por qué no habían tirado la botella al contenedor que correspondía en vez de al mar o al suelo. Por qué no habían actuado antes porque ya no había vuelta atrás. Cuando la isla terminó con el mundo entero no fue suficiente y acabó con la vía láctea entera para vengarse de los humanos.
Obra de referencia:
MARES DE PLÁSTICO, de Ana Alonso.