Profesor: Conchita López - Frías López - Jurado
4º ESO - Aula: 4ºESO A
Microrrelato:
Aitor Estívariz era un hombre de mediana edad. Cada mañana, cuando el primer rayo de luz penetraba en su ventana, se acercaba con sigilo a su mesa de roble macizo, ya corroída por el paso de los años, y, extendiendo la contraportada de su libreta, comenzaba a escribir.
Aitor, maestro, buenos días. Escuchó desde la tranquilidad de la mañana.
Buenos días querida Cintia, ¿qué deseas saber hoy?
Quería preguntarle ,querido maestro, artista y creador de almas, fundador y hacedor de sueños… ¿por qué es que me muero estando viva? ¿por qué ha comenzado mi historia por su final, impidiendo que viva mis días desde el sosiego de la inconsciencia y el desconocimiento absoluto? Sé que no puede contestar a todo lo que le pregunto pero… me muero estando viva. Sé que hay algo en mí que me impide vivir en calma. Contésteme, querido Aitor, y responda por última vez, a esto que yo le pido.
Estimada Cintia, yo también desconozco por qué la vida acaba en muerte.
Pero he comenzado por tu término porque quiero que te quede claro tu final. Morirás, aunque no quieras. Pero no por eso deberías dejar de vivir la vida que ahora es tuya. No somos inmortales. Pero en tu caso me tienes a mi para ayudarte a establecer tu historia. Y… vive. Vive porque vas a morir. Vive, porque tu futuro ya está escrito y no puedo volver atrás. Yo también moriré, mi apreciada Cintia. Pero al menos he tenido la prudencia de reconocerlo. Tú ahora ya lo sabes. Solo depende de ti cómo vivirlo. Vivir sabiendo la verdad no es fácil. Pero… ¿no es mejor vivir con la angustia de que vas a morir, a vivir sin saber que se está muriendo?
Obra de referencia:
Niebla de Miguel de Unamuno. El reto es que la narración sea tan nivolesca que la acción se centre en el diálogo, en el pensamiento.