Profesor: Gustavo Fernández Frutos
4º ESO - Aula: 4º ESO B
Microrrelato:
En una noche neblinosa, en la vieja iglesia de un pueblo olvidado, resonaban las notas melancólicas del órgano, interpretadas por Maese Pérez. Su música era un eco del alma, un lamento que se perdía entre las sombras del pasado.
Maese Pérez, el organista, era conocido por su habilidad para extraer suspiros de las teclas del órgano, pero también por su tristeza eterna. Se decía que su corazón latía al compás de las melodías que tocaba, y que su alma estaba ligada al instrumento que tanto amaba.
Una noche, mientras tocaba su órgano con pasión, una sombra oscura se deslizó por el templo, susurros de antaño se mezclaban con la música, y las velas parpadeaban como si quisieran contar una historia largamente olvidada.
De repente, el órgano dejó de sonar. Maese Pérez miró con sorpresa hacia el techo de la iglesia, donde una figura fantasmal se materializaba lentamente. Era el espíritu de un antiguo organista, quien le reveló la verdad detrás de la leyenda que tanto había intrigado a la ciudad.
Desde ese día, el músico comprendió que su destino estaba entrelazado con el del órgano y su misterioso pasado. Siguió tocando, no solo para los vivos, sino también para los espíritus que vagaban entre las notas, manteniendo viva la leyenda de Maese Pérez el organista por generaciones venideras.
Obra de referencia:
Relato basado en la leyenda "Maese Pérez el organista" de Gustavo Adolfo Bécquer