Profesor: Marina Molina Mir
2º BACHILLERATO - Aula: 2º BACHILLERATO D
Microrrelato:
AL HABLA, LAS ESTRELLAS
April estaba perdida; May también. April pudo liberarse de un mundo tóxico que la mantenía presa en ilusiones incoherentes y fantasías idealizadas; May, sin embargo, podía sentir, sin llegar a saber, que su cabeza, amueblada con todo tipo de flores, sauces y melodías que la aislaban de la realidad, la terminaría jugando una mala pasada.
Entre April y May existía una conexión especial que las mantenía unidas. Ambas vivían en un ambiente alejado de lo sano y sentían pasión por ayudar a determinadas almas que, por un motivo u otro, habían dejado de verse como tal. May, se solía preguntar, si el origen de dicha vocación se debía a las ausencias presentes en su vida o en los deseos de recibir un trato igual de bueno que el que ella sabía que podía llegar a ofrecer. Supongo que nunca lo averiguaría, como muchas otras cuestiones sobre sí misma.
Mientras May hacía todo lo que la exigían, se observaba a través de otra versión de sí misma, escondida en los rincones de su idílica realidad, sin reconocer a aquella persona que parecía moverse, pero que nunca lo llegaba a hacer realmente. Esa versión anhelaba su sonrisa, la calidez de su voz, su optimismo (perdido, al perder a su hermano) y, sobre todo, los sueños que le habían motivado durante años a seguir viendo las agujas del reloj pasar. Deseaba viajar allí donde había enterrado sus pasiones, aunque no podía parar de recordar lo lejos que se encontraba de sí misma.
¿Por qué May seguía congelada, estancada en los dieciséis, cuando con el fin de huir del mundo, había comenzado a crear el suyo propio? Tal vez, debía conocerse mejor a sí misma; tal vez, las estrellas le estaban enviando señales que todavía no había logrado comprender.
Obra de referencia:
Este microrrelato guarda relación con April, Adam y la trayectoria de los planetas, una novela de la escritora Andrea Longarela.