Profesor: Yolanda Rodríguez Moreno
1º ESO - Aula: 1ºA
Microrrelato:
Los cinco elementos
Cuando Adrián cumplió doce años llamó a su puerta un hombre mayor.
- Hola Adrián, parece que no has cambiado mucho en siete años. Sigues siendo alto, castaño y de ojos azules. –
- Hola. Pero, ¿cómo sabes quién soy yo? –
- Perdóname, soy Francisco, un gran mago elemental, y vengo a informarte de que tú también tienes esos poderes. –
- ¡En serio!, pero espera. Aún no me has respondido, ¿Cómo es que me conoces? –
- Estuve contigo hace 7 años, en tu cumpleaños. Y desde entonces es la última vez que te vi, lo normal es que no te acuerdes. En tres días volveré y si quieres podrás venir conmigo. – Dijo mientras se alejaba.
Tres días después Francisco llamó a la puerta y Adrián le recibió con dos maletas. En el trayecto llovió y Francisco aprovechó para enseñarle a utilizar el elemento de agua. Una vez dominado ya podía controlar la lluvia, los mares, etc. Los dos siguientes elementos fueron el del fuego y planta, los cuales dominó. Y los que más le costaron fueron los últimos dos. Tierra y aire. Una vez que dominó todos tuvo que realizar una misión junto a Francisco, ya que fueron a investigar un pozo antiguo, con más de ciento cincuenta años.
Una vez que llegaron Adrián iluminó el pozo con una antorcha que fabricó él, no entendía porque fueron al pozo pero cuando lo iluminó se dio cuenta de que había un pasadizo, al cual bajaron. Aquel pasadizo al parecer era una trampa en la cual falleció Francisco. Pero antes de fallecer dijo unas últimas palabras que Adrián no olvidó.
- Adrián quiero decirte que soy tu abuelo y por eso tienes estos poderes.
Cuando Adrián subió decidió que iba a enseñar a las nuevas generaciones, como hizo su abuelo.
Obra de referencia:
Las crónicas de la Torre I. El valle de los lobos de Laura Gallego García