Profesor: Lourdes Alberquilla Benito
1º BACHILLERATO - Aula: A.
Microrrelato:
El deseo humano
“Mi madre un día me dijo que el lastre que la humanidad siempre tendrá es el del miedo a ser olvidado. Todo lo que han dejado los seres humanos en su efímera vida ha sido para que sus nombres perduren en la historia. Guerras, batallas, conquistas... todo por un deseo egoísta, en donde el fin último es el recuerdo en la posterioridad.
Cada día que pasaba con ella entendía que la única certeza que tenemos es que algún día dejaremos este mundo terrenal. Bueno, perdonadme, sí que hay otra cosa que conozcamos con seguridad: las marcas que dejamos tras nosotros.
No soportaba ver como mi madre se sumía en la embriaguez de la esperanza de un mundo celestial. No tenemos ningún indicio de lo que ha fascinado a tantos a lo largo de la historia, pero sí de esa ansiada vida de fama.
No podía permitir que ella cayese en ese engaño. Decidí darle lo que verdaderamente se merecía. Apretando una almohada contra su débil cuerpecillo, escuchando sus temblorosas respiraciones, me di cuenta de que eso es lo que le da fuerza a mi corazón, lo que les da el oxígeno a mis pulmones, y lo que a mi alma le da consuelo. Era precisamente eso, el innato deseo humano de ser recordado, lo que le da sentido a mi existencia.
Echo mucho de menos a mamá, pero lo que hice era necesario, lo que debía hacer para saciar este egoísta deseo que me persigue cual sombra.
Mi consejo, querido lector, es que recuerdes desear.”
Con las manos gélidas y temblando, con lágrimas en los ojos, sujetaba Lara el amarillento papel que había encontrado en un libro, tirado en una calle de Madrid, sin saber cuál era su origen, ni si creérselo o no.
Obra de referencia:
El relato está basado en las tres vidas que Jorge Manrique desarrolla en Coplas a la muerte de su padre.