Profesor: Elena Mora Fernández
2º BACHILLERATO - Aula: Animadoras
Microrrelato:
Libres en el encierro
En la calle Aribau, el vuelo libre de los pájaros podía aparentar una constante tortura para aquellos que se sentían aprisionados. Ver que las insignificantes palomas tenían más libertad que las personas racionales sonaba ridículo. Incluso el viento parecía burlarse mientras susurraba por las distintas calles de Barcelona. Lo mismo sucede en la casa de Bernarda, donde se oye que el río fluye suavemente entre las rocas, desviándose según su voluntad.
Para María Josefa y la abuela de Andrea, las aves que surcaban el cielo no son una tortura, sino una aspiración, ya que estas, sin estar enjauladas, podían volver al nido donde estaban seguras y protegidas. El viento se deslizaba sin burlarse, refrescando y acariciando la piel, revitalizándolas. Siendo la voluntad del río libre, este siempre estaba en armonía con su entorno.
Bajo la aparente locura, ambas mujeres conseguían la plena sensatez, a pesar de su cargado entorno.
Obra de referencia:
Ana María nos trae un relato en el que mezcla mediante sus personajes y sensaciones las dos obras leídas en clase: La casa de Bernarda Alba, de Lorca y Nada, de Laforet.