Profesor: Agustín Berlinches Zapero
2º ESO - Aula: 2ºC
Microrrelato:
“En la medida en que realmente pueda llegarse a superar el pasado, esa superación consistiría en narrar lo sucedido.”
Recuerdo ver a mi marido frente a la alambrada, arrodillado y llorando junto con la ropa de nuestro hijo. Yo estaba a unos metros de él, en mi mente me imaginaba lo peor que podía haber pasado y ante aquel desconsuelo me tiré al suelo y rogué a Dios despertar de aquella pesadilla.
Ralph, aún en el suelo vió pasar a un general que hacía guardia en el campo de concentración, se levantó y con un grito grave le exigió que le abriese las puertas. El general siguiendo las órdenes de su superior le abrió la entrada. Yo contemplaba la situación a lo lejos sin saber lo que mi marido sería capaz de hacer.
- ¡Bruno, Bruno!- gritaba él, sin recibir respuesta alguna de su hijo.
Fue entonces cuando escuchó los gemidos de dolor de un niño y no dudó en correr tras ellos.
Ralph cogió la pistola del bolsillo de su pantalón y empezó a apuntar a cada persona que se encontraba. Detrás de unos barracones vió a un general pegando bofetadas a un niño, sin dudarlo apuntó al militar y… En el suelo se encontraba un cuerpo inerte y frente a él estaba Shmuel con la cara ensangrentada y los ojos morados.
Unos segundos después se oyó un fuerte disparo. Ralph cayó arrodillándose en el suelo tapando con la mano izquierda la herida que le había ocasionado la bala.
- ¡Papá!- se oyó gritar a un niño, detrás de Shmuel apareció Bruno con las mejillas llenas de lágrimas.
El comandante con un leve hilo de voz le dijo a los niños- Espero que algún día me perdonéis por todo muchachos.- Seguidamente se desplomó inconsciente en el suelo.
Obra de referencia:
"El niño con el pijama a rayas" de John Boyne