Profesor: Agustín Berlinches Zapero
2º ESO - Aula: 2ºB
Microrrelato:
Cruella era una niña que no socializaba, y por eso la tomaban como extraña. Sólo tenía una compañera con la que guardaba cierta amistad, aunque no se veían diariamente. Los padres de Cruella eran unas personas muy especiales, daban mucho amor a su hija, sin embargo de alguna manera la manipulaban, ella debía creer que sus padres la dejaban socializar, pero en cierto modo la reprimían para que no fuese así.
—Cruella: ¡Mamá, mamá! ¿Dónde estás?
—-Abajo, hija. Cruella baja las escaleras a toda prisa.
—Mamá, he bajado al parque, y ahí había una niña con la que he entablado una conversación, es muy simpática.
—Cruella, cariño, eso es maravilloso, qué alegre estoy.
La mujer suspiró sutilmente al bajar la mirada y observar por su ventana de quién se trababa la niña con la que había hablado su hija, quedó disgustada al ver que era de una clase social inferior, pero no dejó de fingir esa falsa sonrisa.
—-Mamá, parece muy amable, si no te importa me gustaría bajar de nuevo a seguir hablando con ella, hace mucho tiempo que no me relaciono con niños de mi edad, apenas tengo amigos y...
—-Ajam, ajam, (la interrumpió la tos de su madre) desde luego hija, pero...Seguramente Nanny tenga que darte otra clase de matemáticas, esta mañana me ha dicho que no ibas del todo bien.
La madre miró a la institutriz de Cruella con una cara anormal, intentando transmitir algo con su mirada.
—-Sí, es cierto, deberíamos tener una clase más — añadió la institutriz.
—-¿Lo ves? Mi niña preciosa, no te preocupes, mañana la verás, ahora sube con Nanny, luego reúnete conmigo en el comedor, te quiero.
—-La niña subió las escaleras acompañada de su institutriz, mientras se le caía una que otra lágrima al saber las intenciones de su madre, nada más que eso le asustaba en aquel entonces.
Obra de referencia:
“Todo un espanto”- Cruella de Vil. Escrito por: Serena Valentino