Profesor: Pablo Linares Piquer
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bachillerato Humanidades
Microrrelato:
Desde el verano pasado el rebaño de cotillas no tiene otra cosa de la que hablar. A Andrew le han dado la patada y ya no se junta con los de siempre. Ahora se rodea de burros que no se complican la vida y se lo ponen fácil. Le gustan las bromas, el juego, la fiesta y hasta fastidiar al prójimo. Tiene alma de líder y aires de superioridad y eso molesta.
El primer paso lo dio Bufón después de haber adiestrado a Theo y Alvin para ser sus fieles perros policía. También tiró de Charles, el chico noble, leal, y sensible que, como buen caballo, está hecho para sobrevivir en familia. Hasta ese verano el dueto Charles-Andrew era indestructible. Los dos tenían un carisma especial. Eran envidiables. Tanto, que Bufón no soportó ese papel secundario y decidió engrandecerse haciendo cada vez más pequeño a Andrew. No le costó mucho convencerles de las faltas de Andrew, de su egoísmo, de la nula empatía por los suyos, de su poco trabajo en equipo… Alteró los recuerdos y cambió las reglas del juego a su favor, pero él prometió ser fiel a los suyos.
Hace poco la torre de Bufón ha empezado a perder el equilibrio. Charles no está pasando por su mejor momento personal. Sentimentalmente está herido. Probablemente esa debilidad ha favorecido un nuevo cruce de miradas, palabras y risas con Andrew. A Bufón el malestar de Charles le ha importado bastante poco pero la posibilidad de reconciliación ha despertado su envidia y su miedo a perder el dominio y el control sobre los demás. Ahora se muestra nervioso, egoísta, rabioso, frustrado, individualista…
Se muestra como aquel a quien tanto criticó. Se muestra como lo que siempre fue.
Obra de referencia:
Rebelión en la granja de George Orwell