Profesor: Manuela Pérez Moreno
2º ESO - Aula: 2º ESO C
Microrrelato:
LA SEMILLA PROHIBIDA
En una tierra feudal, al sur de Francia, un siervo llamado Celestino labraba las tierras de su señor feudal a cambio de protección y hospedaje.
Un día, mientras araba, Celestino quedó cautivado con la hija menor del señor feudal, Adela, una joven con cabello largo y rubio de tez pálida. Descuidó su labor y la azada que estaba sosteniendo en sus manos cayó sobre su pie izquierdo, hiriéndole gravemente. Se desplomó en el suelo emitiendo un fuerte alarido de dolor. La mujer, al escuchar el grito, acudió rápidamente a socorrerlo. Celestino estaba perdiendo mucha sangre por lo que tuvo que parar la hemorragia presionando la herida con su pañuelo. Pasado un rato, le ayudó a incorporarse y lo condujo a uno de los aposentos menos concurridos del castillo. Tras llegar al lugar, Adela le trató la herida y dejó que descansara en el camastro que había. Desde aquel instante floreció su amor, desafiando las leyes debido a su diferencia social.
Adela y Celestino se encontraban en secreto en un convento abandonado donde cada vez, la semilla de su romance florecía cada día más. Una tarde, Adela se desesperó al ver que Celestino no aparecía así que decidió regresar a su morada. De camino, se encontró a su amado colgado en una horca. Adela rompió a llorar. Desconsolada, fue a desenredarle la soga que le estaba asfixiando, pero ya era demasiado tarde, su amante había fallecido. Fue reconocida por unos caballeros que la trasladaron ante su padre, el señor feudal. Él sintió una pena desoladora al desterrar a su hija del reino, pero aquella relación estaba prohibida en aquel tiempo.
Después de la muerte de Celestino, Adela sintió una profunda desesperación, pensaba que, sin él, el mundo se sumergiría en una tempestad en la que ninguna semilla volvería a florecer.
Obra de referencia:
Microrrelato inspirado en la obra teatral de Willian Shakespeare, Romeo y Julieta