Profesor: Inmaculada García García
2º BACHILLERATO - Aula: 2º BAC A
Microrrelato:
Me cuesta respirar, una mano envuelve mi cuello con firmeza impidiendo a mis pulmones llenarse de aire fresco. Algo dentro de mí se estremece y suplica ayuda, algo dentro de mí está muriendo. De fondo solo escucho un ruido blanco integrado con ligeras alteraciones, se trata de una voz imperativa que provoca un escalofrío en mí cada vez que su presencia oigo llegar.
Me cuesta sentir mis extremidades, no puedo moverlas, siento como si unas cadenas rodearan cada milímetro de ellas; me ahogo ante esa incapacidad. Pasa el tiempo y siento la debilidad cada vez más presente en la cotidianidad de mi claustrofóbica vida, siento cómo un campo magnético me atrapa y poco a poco voy cayendo. Poseo un gran peso, sin embargo, carezco de músculo y control, por lo que nada de eso depende de mí.
La casa se me hace un mundo cada vez que deambulo por ella, no hay habitación que no me produzca un sentimiento vertiginoso y que no me haga desvanecer. Quiero cruzar el umbral, no hay puerta, no hay manera de salir de ese bucle de control. La poca luz que entra me provoca un sentimiento de rechazo, pero no entiendo el porqué. Quiero luz, necesito esa luz… Algo me reprime y no puedo hacer nada.
Finalmente me despierto y vuelvo a la realidad, la cual se aferra a mis sueños sin permiso. Comprendo que la realidad de ellos es un efecto placebo que desemboca en la triste y cruel realidad con la que tengo que lidiar.
Por suerte, tengo a mi fiel compañera, no de manera presente pero la he escuchado en mi cabeza. Desde que ella llegó surgieron todos estos problemas que me perturban, pero se ha vuelto una parte imprescindible para mí la cual no consigo evadir. Su nombre es Opresión.
Obra de referencia:
La casa de Bernarda Alba, Federico García Lorca