Profesor: Montserrat Trenado Gonzalez
3º ESO - Aula: 3ESOA
Microrrelato:
DEJAR IR PARA VOLVER A SONREÍR
Una vez llegó la Condesa de Tres Cantos con lágrimas en los ojos a su consejera Pandora. Le contó que hacía poco había fallecido su madre, y que no paraba de ver sus cosas desperdigadas por su hogar, lo que le recordaba constantemente a ella. La condesa no se atrevía a tirarlo todo para no olvidarla, pero no podía seguir con aquello.
Y, así, le suplicaba que le dijese qué debía hacer.
-Querida condesa - dijo Pandora - os voy a contar la historia de la niña que perdió su muñeca y así lo entenderéis mejor.
La condesa, intrigada, le rogó que prosiguiera.
-Señora condesa - repitió Pandora - había una niña que perdió su muñeca más estimada. Sus padres no hacían más que comprarle réplicas y consolarla, pero ella solo veía la ropa de la original. La niña vivió toda su vida echando de menos a su muñeca y culpándose de haberla perdido, dejando escapar el resto de cosas buenas y otros juguetes que le regalaban.
-No caigáis vos, condesa, en la desgracia de la niña. Muchas veces hay que dejar ir para que con ello se vaya el dolor. Guardad, pues, en la memoria los recuerdos felices de su madre, y deshaceos de aquello que os causa tanta aflicción.
La condesa, ya menos triste, lo consideró un muy buen consejo, lo llevó a cabo y le fue magníficamente.
Y como la autora vio que era un gran ejemplo, lo mandó poner en este cuento y escribió un pareado que dice así:
Si el dolor no dejáis ir,
horriblemente vais a vivir.
Obra de referencia:
El Conde Lucanor. Don Juan Manuel