Profesor: Montserrat Trenado Gonzalez
3º ESO - Aula: 3ESOC
Microrrelato:
TESOROS DE LA VIDA
—¡Abuela! —corrió Isabel hacia los brazos de su más querida y confidente consejera —. He suspendido lengua… Me siento presionada a ser tan perfecta como mamá. ¿Debería encerrarme a estudiar? O, no, ¡Ya sé! Debería…
Fue acallada por su abuela, la cual chasqueó la lengua y negó con la cabeza repetidamente, posando sus débiles dedos sobre los labios de la niña.
—Isabel, te voy a contar la historia del desdichado Capitán, que vivió infeliz por no ser capaz de apreciar lo que tenía y siempre querer más —habló la abuela, captando toda la atención de su nieta antes de proseguir:
Aquél capitán, a pesar de todas sus riquezas, poseía un corazón inquieto y lleno de codicia. Así pues, se embarcó en la búsqueda de un tesoro que prometía contener todo lo que anhelaba; fortuna y poder. Mas, al dar con él, en lugar de encontrar oro y joyas, se vio reflejado en un espejo mágico, a través del cual pudo ver la tristeza en sus ojos y la sombra de su avaricia.
—Capitán —resonó entonces una suave y sabia voz —. Has buscado toda tu vida lo que pensabas que te haría feliz, persiguiendo fortunas inasequibles y descuidando aquello que te rodeaba, sin darte cuenta de que la verdadera felicidad reside en disfrutar de lo que ya dispones.
Tras ese acontecimiento, el pirata cambió su rumbo y comenzó a atesorar cada momento de su vida.
—Porque, cariño —concluyó la anciana —. Al empeñarte en tenerlo todo simultáneamente, te pierdes momentos valiosos y experiencias significativas en la búsqueda incesante de un ideal inalcanzable como la perfección. Recuerda que disfrutar del viaje es igual de importante que llegar a la meta final.
Disfruta la vida con todo lo que tengas en el momento,
porque no podrás tenerlo todo al mismo tiempo.
Obra de referencia:
El Conde Lucanor. Don Juan Manuel