Profesor: Lourdes García Del Portillo
1º ESO - Aula: b
Microrrelato:
Una simple tarde de sábado, cuando yo estaba leyendo tumbado cómodamente en el sofá, se me acercó mi hermano pequeño y me dijo burlonamente:
– ¿A qué no atreves a luchar contra: ¡Ilia Topuria! –.
– ¡Bah!, te gano seguro – le respondí.
Si os digo la verdad, las ganas que tenía de combatir con mi hermano eran mínimas, pero solo el simple hecho de que me había retado me dispuso a demostrarle quién era. Me quité la camiseta, me coloqué unos guantes de boxeo que me ofreció mi contrincante y me planté en la alfombra del salón. Mi otro hermano, Santi, se ofreció como árbitro, así que pitó el gran encuentro:
– ¡Preparados, listos, ya! –.
Yo no tenía ni idea de artes marciales, pero al tener más fuerza que mi hermano supuse que la victoria estaba clara, así que me relajé bastante. Tristemente me equivoqué. En cuanto empezó el encuentro, nunca mejor dicho, mi hermano me dio sopa con ondas. Golpeaba por la derecha, por la izquierda, saltaba, amagaba, esquivaba… en uno de esos terribles ataques se lanzó a mis piernas y me tiró al suelo sin piedad, obligándome así a rendirme. No daba crédito, estaba atónito ¡me había ganado mi hermanito pequeño! Lo peor no fue esa derrota. ¿Sabéis por qué? Porque todos los días se repetía la misma historia: el me retaba, yo me chuleaba y, al final, perdía.
Al cabo del tiempo me di cuenta del significado de aquel refrán que decía: no vendas la piel del oso antes de cazarlo. Así fue como aprendí la lección y no volví a chulearme de nada antes de demostrarlo.
Obra de referencia:
La obra en la que se basa el microrelato es Beau Geste de Percibal Christopher Wren, militar y escritor británico. El libro narra la historia de tres hermanos que se alistan en la Legión Extranjera.