Profesor: Gertrudis López Hernández
4º ESO - Aula: 4º ESO_Grupo E_Gertrudis
Microrrelato:
Guerra
Columnas de humo salían del suelo, elevándose sobre los edificios en ruinas hacía el cielo gris ceniza. El aire olía a azufre y pólvora, y los gemidos de los heridos se mezclaban con los llantos de los familiares de los difuntos.
Deambulé entre los escombros de antiguas vidas, repartiendo comida y apoyo a aquellos que, pese a sus ojos anegados en lágrimas y manos resquebrajadas que raspaban las mías, habían decidido continuar en este mundo. Desde las sombras estrechas de las esquinas me observaban los que habían perdido la voluntad de vivir, con ojos desprovistos de luz y esperanza.
Un grito desgarrador rompió el silencio sepulcral de la ciudad, bandadas de cuervos alzaron el vuelo impregnando el ambiente con sus graznidos y un relámpago iluminó las calles. Con mi corazón latiendo como una fórmula uno, aparté con cuidado al niño que tenía en mis brazos, lo dejé con sus familiares y corrí entre coches destrozados y vidrios desparramados hasta el origen del lamento.
Cuando llegué, sentí como mi corazón se encogía y se negaba a palpitar. Allí, en lo alto de una montaña de escombros, mis compañeros rodeaban a una mujer que sostenía entre sus febriles brazos el cuerpo sin vida de un recién nacido. La sangre embadurnaba al infante, espesa como el mercurio y de un color rojo óxido.
No conseguimos salvarle –dijo Carlos a mi lado, apretujando su chaleco naranja-. Llegamos muy tarde, no pensamos que quedaría nadie después de la última explosión, yo…
-Agachó la cabeza y cayó de rodillas.
Hiciste lo que pudiste. –Rodeé sus hombros con mi brazo y dejé que llorará en aquella ciudad destruida-. No es culpa tuya.
No es justo, acababa de empezar a vivir; nada de esto es justo. –Miré a mi alrededor y solo pude asentir
Obra de referencia:
Recuerdo de Solferino del admirable Henry Dunant (1828-1910) nos recordó los horrores de la guerra, la bondad del autor, los orígenes de la Cruz Roja. Nos importa la ducación para la paz.