Profesor: Marta Narros Martín
4º ESO - Aula: 4.º E
Microrrelato:
Sueños en pinceladas
En la España tradicional de 1960, María amaba pintar, pero las restricciones de género en esa época le negaban incluso el acceso a pensar en ello, al igual que su deseo estaba sofocado por las expectativas de su familia. En su habitación, a escondidas de todos, se refugiaba en sus pinceles y dibujaba en la penumbra, con el corazón al compás de sus trazos.
Una tarde, mientras paseaba por el mercado buscando algunos ingredientes de una receta, sus ojos se posaron en un set de acuarelas. Ella tuvo la necesidad de comprarlo, pero como no tenía suficiente dinero tuvo que guardarse cada peseta ganada hasta que finalmente poseyó los suficientes ahorros para permitírselo. Con la emoción evidente, empezó a explorar los colores en su escondite clandestino.
Sin embargo, su madre descubrió sus obras y reaccionó con rabia. "Una mujer no necesita pintar. Tu lugar está en casa, cuidando de su familia", le espetó. María sintió la carga de las costumbres, pero también la adrenalina de su pasión consumiéndola.
Decidió desafiar las normas, encontrando pequeños momentos para pintar en secreto. Cada trazo era un acto de rebeldía, una afirmación de su propio ser. A pesar de las miradas de desaprobación y los susurros de la sociedad, María perseveró.
Con el tiempo, sus obras clandestinas encontraron su camino hacia el mundo exterior. Aunque nunca alcanzó la fama, su arte resonó en los corazones de aquellos que valoraban la valentía de seguir los propios sueños en un mundo que intentaba encerrarlos. Y así, en su pequeño estudio, María encontró la libertad que tanto anhelaba, pintando su camino hacia la autenticidad.
Obra de referencia:
La hija del escritor es una novela juvenil de Rosa Huertas que combina la historia de una adolescente que debe hacer una trabajo sobre Galdós con la lucha de la mujer por adquirir sus derechos.