Profesor: Judit Vacas Genicio
1º BACHILLERATO - Aula: A
Microrrelato:
Ser jinete
(alas de sangre)
Dicen que no hay mayor sensación que la de subir al lomo de una dragón, y yo en este instante, podría negarlo mientras caigo en picado directa a las montañas nevadas junto a nuestra academia.
Justo, cuando decido aceptar mi destino y cerrar los ojos antes del impacto, unas grandes garras azules me salvaron de tal final.
- Deberías sujetarte mejor la próxima vez —habló la voz de mi cabeza que era controlada por mi, ahora, dragona.
- Lo siento —murmuré, antes de que mi dragona, Karsha, me lanzara de nuevo a su lomo, esta vez sujetándome bien a sus escamas.
Una vez me acostumbre a tal sensación, comprendí realmente lo que mi padre me había descrito desde pequeña, el vuelco de mi estómago a cada subida, el viento contra mi cara, y la adrenalina corriendo por mis venas, disfrutando del que a partir de ahora sería el comienzo de mi nueva vida, disfrutando del nuevo puesto que solo unos pocos conseguimos recibir, pues a partir de ahora, ya no seré una cadete: soy una jinete, y las jinetes no tienen miedo.
Eso era lo que me repetía constantemente mientras Karsha aterrizaba junto a mis compañeros, lo que me seguí repitiendo mientras informaba a que dragón me había vinculado, y lo que seguí necesitando oír mientras la directora hablaba.
Obra de referencia:
Alas de Sangre. Su autora es Rebecca Yarros