Profesor: Judit Vacas Genicio
1º ESO - Aula: E
Microrrelato:
EL SECRETO DE LAS RUINAS
Ana era una prestigiosa arqueóloga, por ello se fue a Egipto a investigar ruinas. Y descubrió unas ruinas desconocidas. Ana entró y vio unos jeroglíficos nunca antes vistos, pero, de lo que entendía, consiguió descifrar que esa era la tumba de un antiguo rey, y que para abrirla había que resolver tres acertijos. Quería avisar a la prensa de esa tumba pero decidió seguir adelante.
En jeroglíficos conocidos estaban escritos tres acertijos:
El primero decía, “Hay algo que te pertenece pero la gente siempre usa más que tú”. Después de pensar y pensar, Ana cayó en la cuenta de que la respuesta al acertijo era “su nombre”.
El segundo acertijo decía: “¿Qué es más grande cuanto más le quitas?” Este le resultó más fácil y no tardó en resolverlo.
- ¡Un agujero! - dijo en voz alta
El tercer acertijo decía: “¿Qué silba y no tiene labios?” Este acertijo tampoco le costó resolverlo ya que lo había escuchado alguna vez.
- ¡El aire! - dijo
De repente se abrió una puerta oculta en la pared y dejó descubierta la tumba que Ana estaba buscando. Se sorprendió del complejo mecanismo de la puerta y comprendió que los egipcios tenían una inteligencia más avanzada de lo que se creía.
Dentro de la tumba había un sarcófago, con el rey, y una piedra donde estaba escrito lo que significaba el idioma que Ana no había podido reconocer. En la tumba había escritas unas frases en el nuevo idioma y Ana decidió traducirlas: “Esta tumba pertenece al rey más justo de la historia. En su honor cada miembro de nuestro pueblo le hemos dejado una ofrenda.”
Ana lo comprendió y decidió salir de la tumba y no hablar a nadie de su existencia. Y desde ese día tuvo más respeto cuando investigaba ruinas.
Obra de referencia:
Ana era una niña muy inteligente, a la que le gustaba la Lengua. Pero su clase no ponía mucho empeño en la asignatura, así que la profesora de Lengua decidió hacerse pasar por una loca.