Profesor: Eva Mª González Romero
3º ESO - Aula: Microrrelatos 3ºESOD
Microrrelato:
Decía el conde Lucanor a su consejero:
-Patronio, desde hace días me preocupa la seguridad de mis bienes. Desconfío de toda persona que conozca el paradero de mi arca, o sepa cuánto poseo.
-Conde, ¿por qué tanta incertidumbre sobre la seguridad de sus riquezas? ¿Sospecha de algún ratero?
-No sospecho de nadie en concreto, pero compruebo que día a día mi arca va quedando más vacía. Os ruego, mi consejero, que me digáis cómo proceder.
-Señor conde- dijo Patronio-, antes de ofrecer consejo, me gustaría que conocieseis la historia del mendigo que malgastaba su dinero.
El conde le preguntó qué había pasado.
“En las frías calles de Toledo vivía un anciano mendigo que siempre había deseado tener dinero suficiente para procurarse caprichos. Todos los días se sentaba en la esquina de una plaza esperando que alguien dejase caer alguna moneda en el cesto que tenía entre sus piernas.
A menudo, al ponerse el sol, el mendigo recogía lo recaudado y se lo gastaba en beber en las mejores posadas de Toledo.
Un día, mientras mendigaba en la plaza, se le acercó un vagabundo mucho más joven. Vestía prácticamente con harapos y en la mano sujetaba un cesto repleto de monedas. El mendigo le miró y sorprendido, preguntó:
-¿Cómo es que trabajando las mismas horas y en el mismo lugar, tú tienes dinero y yo no? A mí me deben estar afanando.
El joven vagabundo sonriendo exclamó:
-¡Mientras yo lo guardo para cosas importantes, tú lo gastas al instante en banalidades! Lo tuyo se llama desperdiciar y lo mío ahorrar, amigo.
El joven marchó y entró a un bazar, al cabo de un rato, salió cargado con comida.
Lo que el viejo gastaba en el capricho de una noche, el joven, pero sabio, lo invertía en comida para dos semanas.”
Obra de referencia:
Relato sobre el “Conde Lucanor”, escrito por Don Juan Manuel.