Profesor: Cristina López Gámez
1º BACHILLERATO - Aula: 1ºBachillerato B
Microrrelato:
El Lazarillo
Lázaro se despertó, acababa de sonar la alarma y su móvil marcaba las 6 de la
mañana. Estaba abrumado y con sueño, pero se preparó para irse a trabajar. Él
era con diferencia el más joven de toda la cuadrilla, por lo que era sometido a
constantes burlas y desprecios. Motivo de esto, sus compañeros le llamaban
lazarillo. Entre toda la muchedumbre resaltaba una persona en concreto, su
jefe, un ciego vil, cruel y egoísta que, a pesar de su discapacidad destacaba
por su gran astucia. El reloj marcaba ahora las 7:30 de la mañana, por lo que la
jornada laboral acababa de empezar. Como todos los días, el ciego empezó
repartiendo las tareas que cada uno debería hacer y, como siempre, las peores
tareas se las llevaría Lázaro.
Lázaro empezó a realizar sus labores y pasado un tiempo, vio a sus
compañeros acercarse a mofarse y recriminarle que ellos ya habían terminado
sus obligaciones, por lo que iban a tomarse un descanso. Lázaro, al presenciar
esto, empezó a maldecir dentro de su cabeza al ciego, ya que le proporcionaba
los trabajos más difíciles y complicados. Acto seguido y como si por el destino
se tratase, el ciego se acercó a hablar con él. “Tienes que ser más astuto”, le
recriminó. Estas palabras retumbaron en la cabeza de Lázaro durante todo el
día, por lo que finalmente decidió ponerlo en práctica. Llegado el segundo turno
de la tarde y habiéndose repartido todos los trabajos, Lázaro intercambió sus
tareas de tal forma que le quedaron las que le resultaban más fáciles y que
menos tiempo le llevaba. Debido a esto, en tan solo unas horas acabó todos
sus quehaceres, por lo que decidió ir a ver a sus compañeros y burlarse de la
misma forma que habían hecho ellos con él.
Obra de referencia:
"El Lazarillo de Tormes"