Profesor: Cristina López Gámez
4º ESO - Aula: 4ºESO C
Microrrelato:
El descuido de la existencia
Rápido y sin tiempo… Ciudades creciendo en expansión continua, con personas cada vez más presurosas por llegar a quién sabe dónde.
Y mientras, invisible a su lado, una contaminada y pequeña laguna seguía luchando con tal de no desaparecer como su majestuosa montaña. A quien ocupaba un sitio en el verdecer de sus estilizadas faldas y reinaba tiempos atrás, cuando todavía ninguna ciudad se había dignado a minarla, destruyéndola, conforme la población iba evolucionando y los rascacielos iban estirándose por segundos, hasta el punto en el que un sencillo campanario quedara oculto a las vistas de la población. Engullido así entre las predominantes garras de hormigón y ser. Ante el progreso de la acelerada sociedad, el lago, antes profundamente azulado y cristalino, fue infectándose de verdes pigmentaciones por todos los residuos que la ciudad iba generando.
Estos desechos se potenciaron aceleradamente ante el paso de las agujas, año tras año. Hasta que un determinado día, un aparato entró en contacto con las enfermas aguas, arrojado por los inteligentes seres de ciudad, y en apenas fracciones de segundo, todos los interrogantes peces que mantenían con vida el enigmático lago, quedaron electrocutados por el pequeño descuido humano, dejando un lago totalmente muerto.
Ya nadie en la orilla se detenía a observar la inerte laguna. Todas esas cabezas que en alguna extraña ocasión se dignaron a girarse cuando tenían vida, optaron por agacharse y mirar lo que hipnóticamente iluminaba sus rostros y corroía sus almas.
¡Cómo os echo de menos Don Manuel, sacerdote de ojos inquietos, tentante de duda y fe! ¡Cómo os echo de menos, mis caudalosas y sosegadas sangres que me llenaban al completo!
¡Cómo os echo de menos, fiel y picuda amiga que sustentaba mi existencia! ¡Cómo os echo de menos, compleja y única vida!
Obra de referencia:
"San Manuel bueno, mártir" de Miguel de Unamuno