Profesor: Cristina López Gámez
4º ESO - Aula: 4ºESO C
Microrrelato:
La respuesta no es San Manuel
Se hallaba frente a la ventana de su apartamento en el centro de la ciudad. El cielo estaba
gris, el tráfico era ruidoso. Se sentía atrapada en una rutina que no le aportaba nada. Un
trabajo aburrido, un marido ausente y unos hijos que apenas la llamaban. ¿Qué sentido
tenía su vida?
Poco después, sonó un teléfono, era Ángela, que la invitaba a pasar unos días en su
pueblo, situado junto a un precioso lago envuelto en los valles de esas pálidas montañas.
Elena aceptó sin pensarlo dos veces. Necesitaba un cambio de aires. Cuando llegó a la
aldea, Elena se quedó maravillada con el paisaje. La montaña se alzaba majestuosa,
coronada por la fina y delicada capa de nieve. El lago reflejaba el azul del cielo y el verde
de los árboles. El aire era puro y fresco. La gente amable y sencilla. Ángela la recibió con
un abrazo y la llevó a su casa, una casita de piedra con un jardín lleno de flores. Se sintió
como en otro mundo. Disfrutó de los paseos por la naturaleza, de las charlas con Ángela,
de las comidas caseras, de las noches estrelladas. Se olvidó de sus problemas y se llenó
de paz y alegría. Preguntándose si podría quedarse allí para siempre.
Pronto llego el fin de su estancia, estaban Sentadas frente a un pequeño café, Elena miró
a Ángela con gratitud en los ojos. "Gracias por estar siempre a mi lado, pero no se ya en
que seguir creyendo”, dijo con voz temblorosa. Ángela sonrió con ternura, bajó la mirada y
suspiró. Luego levantó la cabeza y citó aliviada: “-Pues sigue creyendo. Y si se te ocurren
dudas, cállatelas a ti misma. Hay que vivir…” como bien dijo Don Manuel.
Obra de referencia:
"San Manuel bueno, mártir" de Miguel de Unamuno