Profesor: Elena Trujillo Belso
2º BACHILLERATO - Aula: 2ºBTO
Microrrelato:
LA VERDAD
Todo va bien, soy feliz y siempre sonrío. Esto se decía Ángela cada día antes de salir de su casa, ya que, según todos, su vida era perfecta. Además no tenía problemas tan graves como algunos de sus amigos, no tenía razones para senJrse como realmente se senKa, no debía quejarse, no tenía derecho, ¿o quizá sí? La gente le decía: “Ángela, tu sonrisa sincera nos alegra el día”. Lo que no sabían era que esa sonrisa no se podría calificar como sincera, pero ella por mantener esa ilusión ajena decidía ocultar su verdadera expresión. Poco a poco las caretas que siempre se ponía parecían maquillar menos la verdad, aquello que la carcomía en su interior crecía desmesuradamente, y por mucho que ansiase disimularlo, no era tarea sencilla. Pero..., ¿cuál era su problema, esa verdad cancerosa que no estaba siendo tratada? Ángela ayudaba como voluntaria con huérfanos no creyentes los cuales, inspirados por su gran Fe, consiguieron encontrar también esa Fe. Entonces, ¿qué la envenenaba e impedía ser feliz? Era algo que nadie sabía: ella dudaba de su propia Fe.
No expresaba lo que senKa por no decepcionar a aquellos niños, pero el no ser fiel a lo que senKa llenaba su vida de Jnieblas. Ella deseaba creer, pero no era capaz. Se decía: “Yo creía o al menos creía que creía, pero ya no creo creer.”
Ya no podía más, estaba harta, hasta que un día se planteó cuál es el significado de la palabra creer “¿Puede ser que cada uno le aporte un valor diferente a una misma expresión?, ¿podría encontrar yo un significado con el que pudiese decir que creo genuinamente?” Desde que se planteó esto todo cambió y su careta de felicidad ante los demás se fundió con su verdadera expresión.
Obra de referencia:
San Manuel Bueno, mártir - Miguel de Unamuno