Profesor: Ana Mª Martín Robles
1º ESO - Aula: 1ºB
Microrrelato:
Sed
Un día de madrugada me levanté con mucha sed. Me puse a beber agua del
lavabo sin poder parar, hasta el punto de que llegué a sentir que me
explotaba la vejiga. Sabía que, si paraba de beber, todos mis órganos se
deshidratarían, así que me senté en el retrete para beber y orinar a la vez.
Como era muy difícil llegar hasta el grifo, me metí en la ducha y, frente a las
manchas de moho de las baldosas, seguí con el ciclo terrible: beber y orinar;
orinar y beber. La piel se llagaba, no sentía la lengua y notaba los ojos como
hojas de papel.
Pasaron muchas horas. El agua helada que tragaba directamente de la
alcachofa bajaba en un puro escozor entre las piernas, hasta que líquido me
empezó a salir también por cada orificio del cuerpo y por todos los poros de
la piel. Entonces me di cuenta de que había dejado de ver las manchas de la
pared. Creí que me nublaba la vista el agua, pero, en realidad, me estaba
haciendo más pequeño, me estaba escurriendo hacia el suelo. Intenté
sujetarme a las llaves de la ducha. Pero ya no era posible, también los brazos
habían desaparecido. Mientras me colaba por el sumidero aún tenía sed.
Obra de referencia:
Inspirado en «El monstruo de la laguna verde» de la obra : "Ajuar funerario". Autor: Fernando Iwasaki