Profesor: Maria Gutiérrez Durá
1º BACHILLERATO - Aula: María Filo
Microrrelato:
Me despierto y contemplo mi alrededor, no me encuentro bien, pero tengo que ir a trabajar. Al
intentar levantarme siento mi cuerpo raro. Camino hacía mi espejo y, para mi sorpresa, no tengo
forma humana. Me encontraba ante un insecto pequeño, con muchas patas y alado. Me
empiezo a preocupar, ya que en estas condiciones no podré ir al trabajo. Empiezo a dudar si
estoy despierto o continúo en un profundo sueño.
Decido entrar en la habitación de vuelta. Cierro la puerta y escucho los pasos de mis padres
hacia mi cuarto. Contemplo mis alas, me preguntó si podré volar, pruebo a moverlas, es una
sensación extraña, me empiezo a elevar hacia el techo, pero una corriente de aire me arrastra
al exterior de mi casa. Me precipito hacia el vacío. Al lograr controlarme contemplo a mi
alrededor. Al ser primera hora de la mañana, hay una gran multitud de personas yendo al
trabajo. Continúo durante varios días mi camino sin rumbo.
Al pasar los días, perdí la noción del tiempo. Desperté en medio de un bosque, me rompí las dos
alas. No sabía cómo iba a sobrevivir. Me encontraba débil, cansado y hambriento. Tuve claro en
ese momento que mi vida próximamente llegaría a su fin. Durante los últimos días de mi vida
me dediqué a pensar en ella. Recapacité sobre mis errores. Pensé en mi infancia, que tan lejana
se veía ya. Recordé momentos agradables, como aquel viaje a Francia donde conocí a Marion,
mi más querido y único amor.
Llegó el día, estaba tumbado y bajaron dos ángeles. Me elevaron al Cielo, y de repente todo se
volvió luz. Ahora no tenía forma humana, no forma de insecto, simplemente era un alma. Un
alma que tras liberarse del cuerpo estaba destinada a vivir feliz.
Obra de referencia:
Metamorfosis Kafka