Profesor: Maria Gutiérrez Durá
1º BACHILLERATO - Aula: filosofía María
Microrrelato:
Desperté una mañana, al asomarme al espejo descubrí que me había transformado en un insecto gigante. No era una cucaracha, como en el libro de Kafka, sino en una libélula enorme y brillante. Mis manos eran patas, mi cabeza tenía antenas y mi cuerpo un caparazón, aunque extrañamente alargado, parecía ligero y delicado.
Al principio, me asusté, sin embargo pronto descubrí que volar me ofrecía una perspectiva única. sobrevolaba la ciudad , las calles y los edificios que antes eran tan familiares, ahora se veían desde una nueva perspectiva. Muy a menudo extrañaba ser humano, pero me acostumbre a mi nuevo cuerpo rápidamente .Así aprendí que ser un insecto no era tan malo después de todo. Tras un tiempo, a mi familia aun les costaba acostumbrarse a mi nueva forma y estilo de vida, sobre todo a la hora de comer, porque era muy desagradable verme y porque comía el triple de lo normal, los olores de mi habitación eran nauseabundos y los ruidos de por la noche no les dejaban dormir, porque entraba y salía por la ventana al parque que hay frente mi casa. Un día, durante un vuelo tranquilo sobre el parque, sentí que mis alas se volvían cada vez mas débiles, mi vuelo mas torpe, me vi forzado a aterrizar sobre una rama donde me di cuenta de que mi vida como libélula había terminado
Obra de referencia:
Metamorfosis Kafka