Profesor: Carmen Romero Morollón
3º ESO - Aula: 3ºESO
Microrrelato:
Culpa universal
-¿Qué estás haciendo aquí?- preguntó sin contemplaciones Alejandro Castro. A Poli no le gustó su tono.
- Esa cría está en coma y puede que muera- contestó mientras tomaba asiento. El traficante valoró la inesperada noticia mientras se reclinaba sobre su silla.
-¿Y qué?
-¡Somos responsables de lo que la ocurra!
-Oye, tú, tranquilo- Alejandro Castro le apuntó con el dedo- Esos niñatos ya deberían saber que tomar droga es sinónimo de riesgo y si aceptan ese riesgo, no es asunto nuestro.
-¡Esto es diferente!- gritó Poli- Era una cría.
-¡Ya me estoy hartando de ti!- gritó el traficante.
Poli se levantó de la silla, sacó un montón de billetes y una bolsita con pastillas de sus bolsillos y los tiró sobre la mesa. Castro cogió el dinero y señalando las pastillas dijo:
-Recógelas y sal a vender.
Poli le miró desafiante y se levantó de la silla.
- Véndelas tú- dijo mientras se iba dando un portazo.
-¡Te romperán las piernas antes de que puedas usarlas para salir de la ciudad!
-Inspector.
Vicente Espinós levantó la cabeza y su sorpresa fue mayúscula al ver que delante de él se encontraba su subordinado junto a Policarpo García, el camello que llevaban horas buscando.
- ¡Vaya, mira a quién tenemos aquí!
-He venido para entregarme y transmitirles información útil para la detención de Alejandro Castro.
El inspector le ofreció asiento.
-¿Qué saben de la cría que está en coma en el hospital?
-Murió hace apenas una hora.
Poli se cubrió el rostro con las manos.
-¡Es culpa mía, yo la maté!
-Todos somos responsables, tú y yo por no detenerte antes, también los legisladores incompetentes, abogados ambiciosos, amigos imprudentes, profesores sin vocación, padres ausentes... todos somos responsables.
Obra de referencia:
Campos de fresas, de Jordi Sierra i Fabra